Europa acelera el apagado del 2G y 3G: qué ocurrirá en España

Europa acelera el apagado del 2G y 3G: qué ocurrirá en España

Europa está acelerando la retirada de las redes móviles 2G y 3G. El último informe de la Global mobile Suppliers Association (GSA), publicado en agosto de 2026, contabiliza 313 apagados completados, planificados o en curso en 89 países y territorios. Además, los datos más recientes difundidos por la propia GSA muestran que Europa concentra el 43% de los casos, más que cualquier otra región.

En España el cambio también está en marcha, pero 2G y 3G no desaparecerán necesariamente a la vez. De hecho, el 3G está siendo retirado antes mientras el veterano GSM sigue siendo útil para numerosos equipos M2M e IoT que transmiten pocos datos y pueden permanecer instalados durante muchos años.

Europa lidera el apagado de las redes antiguas

Según las cifras publicadas por GSA sobre el apagado mundial de redes heredadas, 139 operadores de 70 mercados han completado o anunciado la retirada de 2G, aunque solo 56 la han terminado. En 3G el proceso está más avanzado: 174 operadores de 67 mercados han iniciado el apagado y 102 ya lo han completado. Solo 27 operadores han retirado ambas generaciones.

El objetivo no es simplemente eliminar tecnología antigua. Las frecuencias utilizadas por GSM y UMTS son un recurso limitado y pueden reutilizarse para LTE y 5G mediante un proceso conocido como refarming de espectro. Una banda que antes transportaba tráfico 3G puede reasignarse a tecnologías capaces de ofrecer mucha más capacidad por cada megahercio disponible.

La GSA también señala en su análisis que el 58% de los operadores que retiran redes antiguas están ampliando simultáneamente 4G y 5G. El apagado permite retirar equipamiento, simplificar la red y reducir el consumo asociado a mantener varias generaciones funcionando en paralelo.

Qué está ocurriendo con el 3G en España

España no tiene una fecha única de apagado porque cada operador gestiona su propia red. Vodafone fue uno de los primeros en comenzar la retirada progresiva y, según su guía sobre el fin del 3G en España, la desconexión ya era efectiva en las principales ciudades a finales de 2024 y el proceso ha continuado extendiéndose posteriormente.

Telefónica también está inmersa en la transición. La compañía confirmó en mayo de 2026 que el apagado de su red 3G había comenzado, algo que también se recogió en la Comunidad Movistar al explicar que el proceso ya estaba en marcha. Además, en su presentación de resultados del primer semestre de 2026, Telefónica sigue incluyendo la retirada del 3G español dentro de sus actuaciones sobre redes legacy.

MasOrange mantiene un calendario más gradual. La información recopilada por Vodafone sobre los distintos operadores españoles sitúa el apagado completo de su 3G el 31 de diciembre de 2027 y la permanencia del 2G hasta 2030. A escala europea, Orange ha establecido 2030 como fecha límite para haber retirado ambas tecnologías en los países europeos donde opera.

Por qué el 2G puede sobrevivir al 3G

Puede parecer extraño que una tecnología más antigua dure más que el 3G. La explicación está en los dispositivos que siguen conectados a ella.

GSM y GPRS se utilizaron durante décadas para comunicaciones máquina a máquina: alarmas, ascensores, sistemas de teleasistencia, contadores, terminales de pago, telemetría industrial, localizadores, máquinas de vending o módems instalados en lugares remotos. Muchos transmiten apenas unos kilobytes y no obtendrían ninguna ventaja práctica utilizando 5G.

Además, una red 2G residual puede mantenerse utilizando relativamente poco espectro, especialmente en la banda de 900 MHz, que ofrece buena propagación y penetración en interiores. Son características especialmente útiles para dispositivos instalados en sótanos, cuartos técnicos o zonas rurales.

El verdadero problema son sus largos ciclos de sustitución. La GSA reconoce expresamente que las conexiones M2M e IoT están retrasando algunos calendarios de apagado, porque determinados equipos permanecen en servicio durante muchos años.

Qué pasa con los móviles cuando desaparece el 3G

Para un smartphone moderno, normalmente muy poco. Los datos pasan directamente por 4G o 5G y las llamadas pueden utilizar VoLTE (Voice over LTE), que transporta la voz sobre la red 4G en lugar de recurrir a 2G o 3G.

El riesgo aparece en teléfonos antiguos que solo admiten 2G y 3G, pero también en determinados terminales 4G que no tienen VoLTE correctamente soportado por el operador. Estos pueden navegar mediante LTE pero bajar temporalmente a una generación anterior al iniciar una llamada. Mientras exista 2G todavía podrán seguir funcionando en muchos casos; cuando también desaparezca, disponer de voz sobre 4G será esencial.

Por eso no basta con comprobar que aparece «4G» en la pantalla. Antes de reutilizar un móvil antiguo como teléfono de emergencia conviene comprobar que puede realizar llamadas manteniéndose conectado a 4G y que el operador admite VoLTE en ese modelo.

Coches, ascensores y alarmas son el verdadero reto

La transición más complicada no está en los smartphones sino en los equipos que nadie suele revisar. Un ascensor puede tener un módulo GSM para llamadas de emergencia; una alarma puede utilizar GPRS como respaldo de la fibra; un coche puede incorporar un sistema eCall diseñado originalmente para redes con conmutación de circuitos.

También pueden verse afectados routers de respaldo, TPV, sistemas de teleasistencia, contadores inteligentes, sensores industriales o equipos de seguimiento de flotas. Sustituirlos no siempre consiste en cambiar una tarjeta SIM: puede requerir un nuevo módem, certificación del dispositivo, intervención física y cambios en el sistema al que está conectado.

Las redes móviles son además infraestructura para otros servicios esenciales. Por ejemplo, en Tecnoic explicamos cómo ES-Alert utiliza Cell Broadcast para enviar avisos de emergencia directamente a través de las antenas. La retirada de generaciones antiguas obliga a que todo este ecosistema continúe migrando hacia tecnologías compatibles con 4G y 5G.

Qué conviene revisar antes del apagado

Para un particular, merece la pena revisar teléfonos muy antiguos, localizadores GPS, sistemas de teleasistencia y alarmas. En una comunidad de propietarios conviene preguntar qué tecnología utiliza el comunicador del ascensor. En empresas, la comprobación debe ampliarse a TPV, routers de respaldo, telemetría, sensores y líneas M2M.

La pregunta adecuada para el proveedor no es únicamente «¿funciona con 4G?», sino qué tecnología utiliza realmente para datos y llamadas, si necesita VoLTE y qué ocurrirá cuando desaparezcan 2G y 3G.

El apagado tampoco será un único día en el que millones de aparatos dejen de funcionar simultáneamente. Será progresivo y dependerá del operador y de la zona. Precisamente por eso, los equipos instalados hace años y prácticamente olvidados son los que tienen mayor riesgo de quedarse sin conexión.

¿Tienes en casa o en tu empresa algún dispositivo que todavía dependa de 2G o 3G? ¿Sabes qué red utiliza el comunicador de tu alarma o el ascensor de tu edificio?