GPT-6 Astra ya está aquí: qué cambia realmente en ChatGPT y por qué OpenAI habla de una nueva era de la IA
OpenAI ha dado uno de sus mayores saltos tecnológicos de los últimos años. La compañía presentó el 3 de septiembre GPT-6 Astra, su nuevo modelo de inteligencia artificial de frontera y sucesor de GPT-5.6 Sol, con avances especialmente importantes en uso autónomo del ordenador, programación, investigación científica, razonamiento y ciberseguridad.
La compañía lo define como su modelo «más inteligente y alineado» hasta la fecha y considera que representa un cambio hacia sistemas capaces de completar trabajos complejos de principio a fin, en lugar de limitarse a responder preguntas o generar contenido.
La ambición del lanzamiento llega incluso más lejos. Greg Brockman, presidente de OpenAI, ha sugerido que Astra podría ser uno de esos modelos que en el futuro se recuerden como el comienzo de la era de la inteligencia artificial general. Sin embargo, afirmar que se ha alcanzado la AGI sigue siendo discutible: no existe una definición técnica universalmente aceptada ni una prueba definitiva que permita certificarla.
GPT-6 Astra quiere pasar de responder a trabajar
La principal diferencia de Astra no parece estar simplemente en que responda mejor a una pregunta difícil. El cambio más relevante está en su capacidad para utilizar herramientas y completar tareas durante largos periodos de tiempo.
Según la presentación oficial de GPT-6 Astra de OpenAI, el modelo puede interactuar con aplicaciones, rellenar formularios, actualizar registros en un CRM, organizar calendarios, investigar en Internet, analizar datos científicos, crear páginas web, comprobar su funcionamiento e incluso instalar y probar software de manera autónoma.
Es decir, la evolución empieza a desplazar el foco desde el chatbot hacia el agente de inteligencia artificial.
En las pruebas OSWorld 2.0, diseñadas para evaluar el uso de ordenadores, Astra obtuvo un 72,6 %, frente al 65,7 % de GPT-5.6 Sol. OpenAI asegura además que el nuevo modelo completa estas tareas aproximadamente un 47 % más rápido.
También se ha entrenado específicamente para producir documentos, hojas de cálculo, presentaciones y análisis complejos siguiendo plantillas e instrucciones corporativas. La idea es que la IA pueda recibir un objetivo relativamente amplio y ejecutar por sí misma buena parte del flujo de trabajo necesario para conseguirlo.
Programación, ciencia y razonamiento dan otro salto
La programación sigue siendo uno de los campos donde más claramente se percibe el avance de los nuevos modelos.
GPT-6 Astra alcanza un 57,9 % en Terminal-Bench 4.0, frente al 37,3 % conseguido por GPT-5.6 Sol. GitHub también ha incorporado Astra a Copilot y destaca su capacidad para planificar tareas de programación largas, comprobar su propio trabajo y validar los resultados antes de considerar terminada una tarea. GitHub ya está desplegando GPT-6 Astra en Copilot
Los resultados publicados por OpenAI son todavía más llamativos en razonamiento abstracto. Astra obtiene un 99,9 % en ARC-AGI-3, aunque estos benchmarks deben interpretarse con prudencia: unas puntuaciones extraordinarias en pruebas concretas no significan que el modelo posea una inteligencia general equivalente a la humana.
La compañía también asegura que Astra ha participado en avances matemáticos reales. Entre ellos se encuentra una mejora del límite conocido para determinados pares de números primos, reduciéndolo de 240 a 186.
La frontera entre una IA capaz de resolver ejercicios y otra que puede contribuir directamente a investigación científica empieza así a resultar cada vez menos clara.
Una ventana de contexto de más de un millón de tokens
Para los desarrolladores hay otra cifra especialmente significativa.
La documentación de GPT-6 Astra para la API especifica una ventana de contexto de 1.050.000 tokens, junto con una salida máxima de 128.000 tokens.
Esto permite introducir cantidades enormes de documentación, código fuente o datos dentro de una misma sesión y mantener relaciones entre información situada a cientos de miles de tokens de distancia.
El modelo costará en la API estándar 10 dólares por cada millón de tokens de entrada y 50 dólares por cada millón de tokens generados. También existe un modo rápido que puede alcanzar el doble de velocidad a cambio de duplicar el precio.
Astra admite además búsqueda web, búsqueda en archivos, generación de imágenes, ejecución de código, uso del ordenador y conexión con herramientas externas, reforzando precisamente esa orientación hacia los agentes autónomos.
El gran avance también está en la ciberseguridad
Pero posiblemente la característica más relevante del lanzamiento no sea ninguna de sus puntuaciones.
GPT-6 Astra es el primer modelo de OpenAI clasificado en el nivel Critical de capacidades de ciberseguridad dentro del Preparedness Framework de la compañía.
OpenAI reconoce que, equipado con las herramientas y permisos adecuados, Astra puede localizar vulnerabilidades desconocidas y desarrollar técnicas para explotarlas contra sistemas bien protegidos sin necesitar que una persona dirija cada uno de sus pasos. La propia compañía ha publicado un análisis específico de los riesgos de seguridad de Astra.
Por esa razón se han incorporado controles adicionales capaces de analizar las acciones del modelo y detener automáticamente operaciones potencialmente no autorizadas. OpenAI advierte de que estos mecanismos pueden incluso interrumpir ocasionalmente tareas legítimas.
La paradoja es evidente: cuanto más útil resulta un agente capaz de controlar un ordenador, programar y tomar decisiones de manera autónoma, mayor es también el daño potencial que podría provocar si recibe instrucciones maliciosas o interpreta incorrectamente sus objetivos.
¿Cuándo llegará GPT-6 Astra a ChatGPT?
El lanzamiento comenzó de forma mucho más escalonada de lo esperado. Inicialmente solo algunas organizaciones pudieron acceder a Astra, provocando críticas entre usuarios de pago que esperaban utilizar inmediatamente el nuevo modelo.
Sam Altman llegó a reconocer públicamente que el despliegue había sido problemático. Durante el 4 de septiembre OpenAI aceleró la distribución y Astra empezó a aparecer también para suscriptores Pro, Business y posteriormente Plus.
Las notas oficiales de ChatGPT indican que el modelo está destinado a los planes Plus, Pro, Business y Enterprise, mientras que Pro, Business y Enterprise tendrán además acceso a GPT-6 Astra Pro. También llegará a la API, Microsoft Azure y AWS Bedrock.
Más allá del nombre o de los benchmarks, GPT-6 Astra muestra hacia dónde está evolucionando rápidamente la inteligencia artificial. El objetivo ya no es únicamente disponer de un chatbot que escriba mejor, sino de un sistema capaz de comprender un objetivo, utilizar un ordenador, decidir qué pasos ejecutar y completar por sí mismo un trabajo complejo.
Que eso pueda llamarse ya inteligencia artificial general es discutible. Que la distancia entre un chatbot y un trabajador digital autónomo se está reduciendo rápidamente resulta bastante más difícil de negar.